Discóforo T. Puebla y Tolín (1867). Primer desembarco de Cristóbal Colón en América. Museo del Prado.

Esta fecha vuelve a ser catalizadora de las polémicas existentes, no tanto a nivel historiográfico como político o ciudadano, sobre el significado de la fecha del 12 de octubre de 1492 y sobre la actuación de la Monarquía Hispánica en tierras americanas. La proliferación de artículos en la prensa denota la pervivencia de la cuestión.

El análisis histórico es un método científico –o, al menos, ese es el objetivo– que pretende conocer el pasado histórico de las sociedades a través del estudio de las fuentes disponibles. Tiene, en consecuencia, la pretensión de objetividad, pero la Historia es un modo de conocimiento que tiende a ser utilizado por fuerzas políticas, sociales o económicas para legitimar o justificar sus propuestas o sus interpretaciones interesadas del pasado. A veces, ese empleo requiere de un retorcimiento o de un forzamiento –cuando no de una simple manipulación– para adaptar el discurso historiográfico a sus intereses.

En este proceso de utilización interesada de la Historia se recurre a elementos que anulan cualquier intento de objetividad. Ya sabemos que la Historia no puede alcanzar nunca una objetividad como la de las ciencias matemáticas o biológicas, pero la renuncia al intento, o a la honestidad del discurso, equivale a convertir esta forma de conocimiento en una mera opinión sin ninguna validez científica. Los ejemplos de la utilización interesada y torticera de la Historia son abundantes y existen en todos los países. Las historias nacionales suelen estar plagadas de referencias a acontecimientos mitificados o de exaltaciones de personajes que, vistos con una mirada contemporánea –otro error frecuente de estas interpretaciones ya que olvidan el contexto–, serían condenables. Acabamos de hacer alusión a dos de los problemas que más a menudo aparecen cuando se quiere utilizar el pasado como arma arrojadiza: la pervivencia de los mitos y la aparición de la anacronía histórica.

Un ejemplo paradigmático de lo que hablamos es la interpretación sesgada de la conmemoración del 12 de octubre de 1492 en España. Esta celebración fue creada como Día de la Raza en 1912 y sancionada como ley en 1918. Durante el primer franquismo (1939-1957) se produjo una continuidad con esta denominación, que servía políticamente al régimen para mantener viva la ilusión del Imperio perdido y del prestigio internacional, mermado por su condición de dictadura. A partir de 1958 se cambió el nombre por el de Día de la Hispanidad, término más alusivo a la comunidad cultural e idiomática y que permaneció vigente hasta 1981, fecha en la que pasó a denominarse «Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad»; unos años más tarde, en 1987, se eliminó la mención a la Hispanidad y quedó solamente en Fiesta Nacional. Como vemos, tanto el nombre como el significado de la conmemoración han ido variando en función de los cambios políticos. Ello demuestra que nuestra mirada al pasado siempre está condicionada por el presente, y que esta es una variable que no debe perderse de vista.

Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia celebran el Día de la Raza en San Sebastián (1917). Fuente: https://www.abc.es/espana/20141012/abci-nacional-hispanidad-201410111702.html

Paralelamente, esta festividad se celebra también en numerosos países hispanohablantes, aunque con nombres distintos: en Argentina y Uruguay, Día de la Diversidad Cultural Americana; en Chile, Día del Encuentro; en Venezuela, día de la Resistencia Indígena; en Estados Unidos, Día de Colón; en México, desde 2020, Día de la Nación Pluricultural, etc. Así pues, cada país contempla la conmemoración desde una mirada distinta, adaptada a las intencionalidades políticas de sus gobiernos, al igual que ha hecho España. Un mismo acontecimiento admite una pluralidad de interpretaciones.

La celebración del 12 de octubre en el mundo. Fuente: https://es.statista.com/grafico/25927/las-distintas-caras-del-12-de-octubre/

Otra cuestión, que enlaza con la anterior, es la del revisionismo histórico en su sentido peyorativo. Una tendencia que cobra fuerza y que es utilizada para manipular los discursos históricos académicos en función de determinados intereses políticos o ideológicos. El conocimiento histórico está siempre sujeto a una revisión constante, es una de sus virtudes, pero cuando esta se realiza con la intención de justificar ideologías, planteamientos o actos determinados ignorando las fuentes que los contradicen, pierde totalmente su sentido y se convierte en un arma, no en un pensamiento científico.

Por ejemplo, en Estados Unidos, se cuestiona la figura de Cristóbal Colón acusándolo de racista y de masacrar a los pueblos indígenas. Podemos acusar a Colón de eso, pero en tal caso, la coherencia nos debe llevar a condenar a todos los presidentes norteamericanos, desde la misma creación del país y hasta bien entrado el siglo XX, por el expolio y el exterminio de los indígenas norteamericanos. ¿O no? En ambos casos la anacronía de los planteamientos es la misma y, si seguimos esa forma de interpretarla, toda la Historia se puede transformar en un listado interminable e inservible de afrentas.

Manifestantes pisan la cabeza de Cristóbal Colón en St. Paul, Minnesota. (2020) Fuente: https://elpais.com/internacional/2021-10-11/cristobal-colon-sigue-perdiendo-adeptos-en-estados-unidos.html

La Historia sirve para comprender los problemas actuales, entender el camino que las sociedades han seguido hasta llegar a hoy. Una vez hecho esto es cuando, en el presente, se pueden modificar los resultados del proceso histórico que no nos agraden, pero es imposible borrar o transformar el pasado. La memoria histórica debe permanecer para la educación de las nuevas generaciones. Otra cosa es la exaltación de valores que las sociedades contemporáneas no asumen –racismo, desigualdad, intolerancia, dictadura, …–, pero saber que esas actuaciones existieron y que estaban imbricadas en las mentalidades de aquellas sociedades es, simplemente, conocer la Historia. Toda la Historia, con sus luces y sus sombras.

Bibliografía

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